El presidente de los Estados Unidos, anunció que restablecerá las tarifas a las importaciones de acero (25%) y aluminio (10%) provenientes de Argentina y Brasil por la fuerte devaluación que han sufrido el peso y el real.
Debe recordarse dicha medida se había anunciado a principios de marzo de 2018. Sin embargo luego se pausó la imposición de aranceles sobre los países con los que se estaban negociando exenciones, entre ellos Argentina, Brasil, países del NAFTA y la Unión Europea, Australia y Corea del Sur. En abril de 2018 Argentina había conseguido la exención temporaria de los aranceles a las importaciones de acero y aluminio en Estados Unidos y en mayo de 2018 se acordó que el volumen exento de gravámenes sería de 180.000 toneladas anuales, monto similar al registrado en los últimos años.
En el caso de Ternium Argentina, las exportaciones representan un 15% del volumen de ventas, y de ese porcentaje un 28,7% tiene como destino a Norteamérica, por lo que se cree que el impacto directo no sería grande.
Respecto de Aluar, el 80% del volumen de ventas corresponde a mercados externos, y cerca del 70% de sus exportaciones se dirigen a Estados Unidos y México. De convalidarse el anuncio, es posible que la empresa revise el destino de sus exportaciones, analizando la posibilidad de reubicar una porción. Teniendo en cuenta las proporciones mencionadas y la magnitud de la alícuota, se estima que el impacto negativo sobre los ingresos sería de alrededor de 3,9% para este año fiscal, lo que se estima que podría afectar a la baja el precio objetivo en alrededor de entre 3% y un 3,5%.
Mas allá de las consecuencias sobre el acero y aluminio, las medidas anunciadas traen aparejada cierta incertidumbre acerca de si constituyen una señal de menor apoyo de EEUU a Argentina en términos generales con motivo del cambio de gobierno.