En una serie de comunicados cruzados, el gobierno y los distintos grupos de bonistas se acusaron mutuamente de entorpecer las negociaciones por el canje de deuda.
En el comunicado publicado por Argentina, se detalla la nueva propuesta que le hizo el gobierno a los tenedores de bonos. Esta nueva propuesta incluye ciertas mejoras frente a la propuesta original y también frente a la oferta mejorada que se presentó hace algunas semanas. Si bien se mantiene la estructura general, se destaca la reducción del período de gracia a 1 año (2020) y el aumento del cupón promedio.
A su vez, y al igual que en la última propuesta dada a conocer, se incluye un bono que reconoce los intereses corridos, pero en esta oferta se incluye un nuevo bono atado al crecimiento de las exportaciones. Este cupón contingente pagaría una tasa de 0.75% entre 2026 y 2046, de cumplirse ciertas condiciones de crecimiento de las exportaciones y de posicionarse por encima de un valor base (USD 65.200 millones en 2019, con crecimiento de 3% anual).
Una valuación preliminar sitúa el precio de los nuevos bonos (con una exit yield de 10%) en aproximadamente USD 50, más los cupones contingentes. Estaremos publicando en breve una actualización con la valuación de estos bonos.
El comunicado del gobierno indica que esta propuesta no fue aceptada por los distintos grupos de bonistas con los que se venía negociando, y que las propuestas de los bonistas son inconsistentes con el proceso de sostenibilidad de la deuda.
Por otro lado, y en un muy duro comunicado, el Ad-Hoc Bondholder Group, conformado por los grandes fondos (Blackrock, Fidelity, etc.) informó que sus propuestas no fueron aceptadas por el gobierno argentino, más allá de los esfuerzos en lograr un acuerdo.
La propuesta de este grupo incluía una reducción del 90% de los pagos hasta el 2023, reducción de cupones promedio del 42%, madurez extendida frente a los bonos actuales, un cupón PBI y pago de intereses corridos atrasados.
El grupo de bonistas acusó a Argentina de querer permanecer en default arriesgándose a dañar fuertemente la economía y a profundizar la recesión. A su vez mencionó que se encuentra evaluando todas las acciones necesarias dado el fracaso en las negociaciones. Entendemos que esta última frase en el comunicado podría referirse a comenzar un proceso de aceleración de la deuda en default.
Las distintas propuestas no parecen tan alejadas en valor presente (aproximadamente 5-7 USD) pero se mantienen las divergencias en cuanto a pagos de los intereses corridos, el cupón contingente (PBI o exportaciones) y acerca del Indenture por el cual se emitirían los nuevos bonos. Los bonistas quieren conservar los contratos originales (2005 para Discount y Par y 2016 para los Globales), mientras que Argentina quiere emitir los nuevos bonos bajo el contrato 2016, con cláusulas más restrictivas.
No se mencionó ninguna extensión del periodo de negociaciones, por lo que el mismo continúa siendo el 19 de junio, lo que daría un indicio de que las negociaciones se encuentran en un punto muerto.