El banco Macro difundió sus estados contables correspondientes al cuarto y último trimestre del 2022 en la jornada de ayer. El balance en general se mantuvo en línea con lo que veníamos observando en los periodos anteriores, con el banco mejorando sus ingresos, pero principalmente de la mano de una mayor exposición a los activos del sector público y con la fuerte aceleración inflacionaria que hubo en el país en los últimos meses (representada en el balance como la posición monetaria neta) impidiendo que eso se transmita en mayores ganancias netas para el banco.
En el cuarto periodo, Macro tuvo ingresos netos por intereses por $83.602 millones, una suba del 20% interanual, pero por debajo de los casi $89.000 millones que se esperaban. La suba responde a un alza del 79% en los ingresos totales, por la mencionada mayor exposición a activos del sector público (tanto en volumen como por las mayores tasas ofrecidas en comparación a hace 12 meses) pero contrarrestada por el aumento del 179% en los gastos por intereses producto de que ahora el banco debe ofrecer tasas mucho más altas por sus depósitos, mayormente por los plazos fijos. En lo que respecta a los ingresos netos por comisiones, los mismos se mantuvieron sin cambios en comparación al 4Q21. A su vez, los gastos operativos fueron de $53.113 millones y tampoco variaron significativamente respecto al último trimestre del año anterior. Si bien el banco hizo un buen trabajo reduciendo sus gastos administrativos en un 9% estos fueron compensados por mayores gastos por depreciación y amortización de activos. Si bien el ingreso operativo terminó siendo un 79% más alto que hace un año, la suba fue borrada completamente porque la posición monetaria neta subió un 93% en el mismo periodo. Por esta razón, las ganancias netas del banco terminaron siendo de $16.614 millones o $26 por acción, un 19% por debajo de los $32,09 del mismo periodo del año anterior, pero superando los $19,76 que esperaba el mercado. Para todo el 2022, Macro cerró con cerca de $43.000 millones, que también estuvo un 19% por debajo de lo obtenido en el 2021.
Por otra parte, el financiamiento al sector privado bajó 12% interanual por la caída en pesos del 14%. Los rubros que más impactaron fueron los préstamos hipotecarios y los personales, mientras que el de mejor desempeño fueron los préstamos con tarjetas de crédito. Un punto destacable fue que los préstamos en moneda extranjera se incrementaron en un 22% aunque continúan en niveles muy bajos. Por el lado de los depósitos totales, los mismos subieron un 13% de la mano de un alza del 14% en los depósitos del sector privado. La suba es exclusiva por las mayores tasas que está obligado a ofrecer el banco, sobre todo para plazos fijos. Además, los depósitos en moneda extranjera siguen sin encontrar piso y cayeron 9% en la comparación año a año. Por último, los activos que provienen del sector público subieron 46% interanual siendo la gran mayoría por aumentos en las tenencias de Leliqs. Si excluimos a los activos del BCRA, los activos públicos sobre activos totales del banco se mantuvieron en niveles similares, pasando de un ratio del 18,1% hace un año a uno del 18,5% actualmente.
En general un balance en línea con lo que se venía observando últimamente no solo en Macro sino en el sector bancario en general. Si tenemos en cuenta las actuales condiciones macroeconómicas del país (de alta inflación y altas tasas) y el contexto actual del sector, que se encuentra bastante regulado y con el crédito al sector privado en niveles muy bajos, no observamos una alta posibilidad de que el panorama se modifique, al menos antes de las elecciones.
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